lunes, 12 de mayo de 2014

Eurovisión 2014, ¿alguien se esperaba algo diferente?

Cada año un montón de españoles se sientan delante de la tele, esperando no sé que, para ver un certamen que en un principio se creó para dar a conocer las diferentes culturas musicales de cada país europeo, hasta convertirse a día de hoy en un circo mediático y socio-político (con todos los respetos al circo que tantas alegrías dan a pequeños y mayores) en el que los votos se entregan, no a la mejor canción en su mayoría, sino al país vecino o al que políticamente mas le interese.
Nosotros hace unos años ya dimos cuenta de lo que nos interesa este concurso mandando a un personaje como el Chiquilicuatre, al igual como este año que Austria, al mandar a la mujer barbuda o un hombre con poco estilo. No seré yo quien juzgue o califique su manera de ser (para eso ya hay un montón de comentarios por toda la red), pero si me preocupa que se lo dedique a un tal Putin.

Conchita Wurz Donatan & Cleo

De verdad, este certamen necesita que los países se las ingenien para ganar? Este año hemos tenido a Polonia con sus chicas pechugonas (que a mí me alegran la vista), Francia con unos chicos saltarines hablando de un mostacho, Hungría con un chico negro de Nueva York (que lo hizo bastante bien) o Italia con una chica vestida de Venus, creo, con una falda tan corta que no hacía más que enseñar las bragas (personalmente, al igual que con Polonia, a mí no me molesta).