Cada año un montón de españoles se sientan delante de la tele, esperando no sé que, para ver un certamen que en un principio se creó para dar a conocer las diferentes culturas musicales de cada país europeo, hasta convertirse a día de hoy en un circo mediático y socio-político (con todos los respetos al circo que tantas alegrías dan a pequeños y mayores) en el que los votos se entregan, no a la mejor canción en su mayoría, sino al país vecino o al que políticamente mas le interese.
Nosotros hace unos años ya dimos cuenta de lo que nos interesa este concurso mandando a un personaje como el Chiquilicuatre, al igual como este año que Austria, al mandar a la mujer barbuda o un hombre con poco estilo. No seré yo quien juzgue o califique su manera de ser (para eso ya hay un montón de comentarios por toda la red), pero si me preocupa que se lo dedique a un tal Putin.
De verdad, este certamen necesita que los países se las ingenien para ganar? Este año hemos tenido a Polonia con sus chicas pechugonas (que a mí me alegran la vista), Francia con unos chicos saltarines hablando de un mostacho, Hungría con un chico negro de Nueva York (que lo hizo bastante bien) o Italia con una chica vestida de Venus, creo, con una falda tan corta que no hacía más que enseñar las bragas (personalmente, al igual que con Polonia, a mí no me molesta).

